Una visita especial
Por Juan Pablo Marrón
Revista Línea de 4
Todo x Temperley FM Voces 107.7
Especial para Gambeta
jpmarron@gambeta.info
(27/02) Vicente Stagliano vuelve al Beranger después de haber abandonado a Temperley en la Temporada 2008/09 con un 4º puesto y chances concretas de pelear por el ascenso. El entrenador, quien dirige a varios futbolistas que pasaron por Temperley bajo su conducción, no le encuentra el rumbo a un Morón desconocido. Marcha 16º y está muy lejos de los objetivos pautados.
Lejos está Morón de sus pretensiones. Lejos. Su 16º puesto en el torneo lo tiene como uno de los conjuntos que, con serias intenciones de protagonismo, se ha frustrado desde un comienzo pobre (un triunfo en 9 partidos y 5 derrotas) y luego nunca encontró un rumbo definitivo. Apenas reunió 6 victorias en el campeonato, multitud de empates (11) y 9 derrotas. Hizo 26 goles, recibió 25 y como visitante, en compañía de Central Córdoba, ostenta el peor rendimiento de la temporada. El “gallito”, fuera del Francisco Urbano, apenas rescató 7 puntos distribuidos en un triunfo, 4 empates y 8 derrotas. Todos estos juegos redimidos en 7 goles a favor y 16 en contra. Hoy hace 2 jornadas que no se impone en esta condición. Una de las curiosidades de la campaña de Morón es la que se da en los segundos tiempos. Si los campeonatos se definiesen por lo hecho en esa porción de los partidos los dirigidos por Vicente Stagliano estarían colocados en la segunda mitad con 12 triunfos, 8 empates y 6 derrotas con 17 goles convertidos y 10 recibidos. Una contrapartida con lo que le sucede en las primeras partes (14º). Su goleador es Lucio Darío Cerezetto (5 tantos) y que tuviera pasos por Newell´s (allí surgió), Coronel Bolognesi (Perú), Argentinos Juniors, Ben Hur (Rafaela), Independiente (Mendoza) y San Martín (Tucumán). Su once ideal se compone de Alejandro Migliardi, histórico guardavallas que se inició en Morón y que tuviera pasos por clubes del sur del Gran Buenos Aires (Los Andes y Banfield) además de haber atajado en otras 7 instituciones del ascenso. Además se alistan Julián Cano (de paso por Temperley en la 08/09 de la BM, 37 partidos y un gol); Leandro González; Guillermo Báez, de surgimiento en Boca Juniors y paso por Talleres (Córdoba), El Porvenir y Platense en la B Nacional; David Reano (ex Aldosivi y Almirante Brown); Nicolás Falczuck (otro ex Temperley en la 08/09 con 37 partidos y 5 goles), Hernán Bruno (formado en inferiores); Gerardo Martínez (también de la casa); Ramiro López (ex Almagro, El Porvenir y Defensores de Belgrano, entre otros) y otro histórico como Carlos Alberto Lovera, quien llegará a su partido 470 en su trayectoria el próximo martes (58 goles) y que pasara por All Boys, Brown (Arrecifes), Tigre, Juventud Antoniana, Platense y Almirante Brown.
Una historia aparte posee Vicente Stagliano, quien dirigió a Temperley en la temporada 2008/09 durante 26 partidos (11 victorias, 9 empates y 6 derrotas) y abandonó al equipo en la 4º posición, y con chances concretas de pelear por el ascenso, aduciendo estar molesto por la salida del delantero marplatense Alfredo Guevara, quien había tenido una escasa participación a lo largo de la temporada. Aquella desidia sumada a una activa cooperación en la descomposición del plantel de Temperley para la temporada actual (se fueron a Morón Falczuck, Almada Flores y Cano), dejaron un sinsabor muy marcado en el simpatizante celeste. La duda se expondrá en saber si manifestará ese descontento o si la situación pasará, como tantas otras veces, a la intrascendencia.

Con el tiro del final
Por Rodrigo Grabiel
rgrabiel@gambeta.info
(21/02) Temperley venció 1-0 a Acassuso por la 28º fecha del torneo de la B Metro y consiguió su cuarto triunfo en lo que va del año. Fue un partido muy flojo de ambos equipos, muy trabado en mitad de cancha y con pocas llegadas al arco.
El Gasolero tuvo que recurrir a la figura de Federico Crivelli más de una vez para mantener el empate y sobre el final pudo llevarse la victoria con un gol de Cristián Benitez en lo que fue el único disparo al arco del partido.
Temperley llegó a la cancha de Platense, donde hace de local Acassuso, con la obligación de llevarse los tres puntos y prenderse definitivamente en la lucha por entrar al reducido. El buen rendimiento mostrado la fecha anterior frente a Tristán Suárez generaba esperanza de poder lograr el objetivo sin muchos inconvenientes, pero lamentablemente el trámite no fue sencillo.
Con la suspensión de Luís López, que llegó a la quinta amarilla, y las de Krikorian y Bustos Montoya que recibieron dos fechas después de ser expulsados frente a Sarmiento. El equipo que paró en la cancha Jorge Vivaldo fue el siguiente:
Acosta, Farina, Pagés, Quiñónez
Carreira, Jesús Díaz, Tessoro, Sergio López
Benítez, Salvatierra.
Repitiendo el 4-4-2 del partido pasado y con la inclusión de Salvatierra nuevamente en el equipo titular.
El nivel de juego de Temperley fue de mayor a menor. Arranco manejando la pelota y con algunas llegadas que inquietaban a la defensa del equipo local, sobre todo por el lado de Carreira y Acosta. De a poco, las llegadas pasaron a ser sólo centros a Benítez, después centros a la rodilla y sobre el final del primer tiempo ya el Gasolero no se aproximaba al área rival.
Para el complemento, Acassuso comenzó a ser quien controlaba el partido. El mediocampo del Celeste ya casi ni generaba juego, Temperley se metía cada vez más y más en su propio campo y pensaba sólo en atacar de contra.
Pero en las complicadas volvió a aparecer el capitán Federico Crivelli. El uno primero tapó un mano a mano clarísimo y a los pocos minutos descolgó un cabezazo al ángulo.
El local parecía merecer un poco más. Los contraataques de Temperley no generaban casi peligro, principalmente por un manejo por demás lento de los medio campistas y por un escaso peso ofensivo que evidenciaba la falta de Luís López en el área.
Pero sobre el final del partido llegó la alegría para el Gasolero, y la entendida bronca para los locales. Acassuso había quedado muy mal parado luego de una jugada en ataque y desde el fondo salió el pelotazo para Miguel Prado (había ingresado por Salvatierra a los 30 del segundo tiempo), Paco la corrió por la izquierda y llegando al área habilitó a Benítez que estaba sólo por el otro palo. El nueve se tomó un excesivo tiempo pero finalmente mando la pelota al fondo de la red con un disparo fuerte y bajo.
Gol, victoria y locura de los jugadores dentro de la cancha.¿Se jugó mal? Si. ¿Se mereció ganar? No. Pero tantas veces se nos dio en contra que una vez que pase al revés no viene nada mal.
Habrá que dejar atrás como se jugó esta vez y mirar para delante de cara a lo que se viene. Temperley ya demostró que puede jugar mejor y esta para pelear arriba.
Mejor jugador Celeste: Federico Crivelli
Campo de juego: Bueno
Arbitro: Bermudez (Bien)

AQUÍ las fotos del encuentro
Falta poco y mucho
Por Juan Pablo Marrón
Revista Línea de 4 - Todo x Temperley FM Voces 107.7
Especial para Gambeta
jpmarron@gambeta.info
(16/02) Un Temperley casi convincente empató, en el contexto de un flojísimo arbitraje de Ariel Suárez, 0-0 con Tristán. Le faltó, como tantas otras veces, el gol, nada menos. A pesar de ello puso contra las cuerdas a uno de los conjuntos que hoy figuran dentro del Reducido. Jugando así gozará más de lo que sufrirá. Gran primer tiempo de Luis López, más allá de la no traducción en la red. Tendrá oportunidades ya que para la culminación de la temporada aún resta demasiado.
Temperley es la cara de la propuesta sin resolución. Es aquel que intenta pero no consigue, o al menos sus logros se observan con un alto costo de sudor. Nuevamente presentó en cancha un planteo para hacerse patrón de las situaciones y lo consiguió en buena parte de la noche. Fuerte en la presión y sincero con sus intenciones apretó a un equipo que arribó al Beranger con más aires de especulación y respuesta contraatacante que de intenciones primarias. Con un excelente trabajo de mediocampo fueron creciendo las acciones individuales de Cristian Benítez, quien chocó con cierta fragilidad en agites decisivos y un intratable Luis López, quien maneja un rendimiento superlativo y ostenta aires de éxodo. Todo ello no alcanzó para derribar las huestes de Anconetani y su círculo defensivo, pero si para seguir creyendo en un equipo que con este rendimiento podrá ofrecer más alegrías que tristezas. Claro, la madurez irregular de su definición le siguen jugando en contra. Contó con una buena cantidad de situaciones que no pudo traslucir, un mal que lo aquejó durante casi toda la primera rueda y que en condición de local, sobre todo, parecía estar recuperándose en 2010. La noche de ayer no fue una demostración de ello.
Algunos arribos al área rival dijeron que Sergio López, quien también tuvo un buen partido, a los 35’, tras varios rebotes, la pelota le quedó servida y se le fue sobre el travesaño. Ello sumado a algunas intenciones de Ursino y Quiñónez que no lograron relevancia. Por el lado del rival, poco y nada, lejos de demostrar la reacción con la que convive por estos tiempos, emanada de tres triunfos consecutivos, se vio sujeto a las intenciones de Temperley, y no convenció como un equipo de fuertes pretensiones. Su jugada más valiosa fue a los 34’ tras un tiro de esquina lanzado por el ex Temperley Lucas Ferreiro, en el que Maxi Bogni, otro ex gasolero, disparó un remate en el que encontró una excepcional respuesta de Crivelli. No más.
Párrafo aparte merece la actuación del árbitro, quien omitió dos clarísimos penales entre otras acciones en las que falló abiertamente con extremas confusiones y marcados perjuicios para el once de Vivaldo. Esta cuestión ya merece otro análisis ya que los errores arbitrales empiezan a marcar alguna frecuencia continua en la que puede encontrarse, debido a diversos antecedentes, alterada la conducta del plantel. Algo por demás entendible.

¿Clásico?
Por Santiago Dieser
(15/02) Esta noche se pudo ver en el Beranger a Temperley atacando y generando situaciones de peligro, y Tristán Suárez replegándose en su terreno, haciendo tiempo (Anconetani es un especialista en ello) y siendo favorecido en ciertos fallos por el árbitro del partido, Ariel ¡Suárez! (el apellido es pura coincidencia nomás).
Entonces aparecen las frases post-partido de un enojado Pagés. El pelado, muralla del fondo celeste, dijo sin guardarse nada que “un equipo que tiene el doble de presupuesto que nosotros se vino a defender”, lo cual es cierto, dicho está que el Lechero visitó al Cele con la premisa de aguantar el cero en su arco y de público conocimiento es el presupuesto con el que contaron los de Ezeiza a la hora de contratar jugadores. Hasta aquí, dos verdades de Hernán. Pero cuando remató su jugosa declaración desacertó en algo: “Ellos estaban jugando un clásico y demostraron que son un equipo chico”. Lo de equipo chico es incomprobable, nadie tiene la verdad para calificar así a un club, pero querido Pages, en lo otro te equivocaste. ¿Clásico? ¿Dijiste clásico?
Clásicos son esos partidos en los que se juegan la vida los dos conjuntos, queriendo ganar, y si ello no sale es porque los equipos se respetan demasiado, aburriendo así a la parcialidad allí presente. Nada de eso ocurrió durante el último Temperley-Tristán Suárez. El Celeste fue el único que quiso ganar y jugar, peleando cada balón como si fuera el último de la noche. En cuanto a respeto, Temperley no le temió en ningún momento a los de Ezeiza, mientras que ellos parecían estar jugando contra el Barcelona de Guardiola.
La película vista en el sur, bajo una noche fresca y de a ratos con lluvia, no fue un clásico. Fue un capítulo más de una historia que tiene a Temperley aventajando a Suárez en el historial por 5 partidos, y que sirvió para que ambos mantengan sus lugares en la tabla. Pero sirvió además para que Hilario Bravi, técnico de Suárez, sepa que jugando de esta forma el reducido le va aquedar grande (si clasifica). Y para el Cele, y que anoten los que creen que es un clásico, termina siendo un partido más del fixture, con la única ventaja de que si se jugara con público visitante, los hinchas tardarían 15 minutos en llegar.

No alcanzó
Por Rodrigo Grabiel
rgrabiel@gambeta.info
(10/02) Temperley perdió frente a Sarmiento de Junín por 1-0 en el partido correspondiente a la fecha 26º de la Primera B Metropolitana.
El encuentro comenzó bastante
peleado entre el Gasolero y el puntero del campeonato, con un planteo ofensivo de Temperley, parecido al que había mostrado frente a Español la semana pasada. En tanto Sarmiento se apoyaba en las figuras de Zuleta y Beraza para crear jugadas de peligro.
Por momentos del primer tiempo los equipos intercambiaban ataque por ataque, pero si bien la profundidad era la misma, Sarmiento encontraba mucho más fácil el arco que Temperley. Se notaba que el nivel de algunas individualidades Celestes no era la de los últimos partidos, en especial en el ataque.
Poco a poco la defensa y el medio campo empezaron a flaquear frente a las rápidas combinaciones a un toque del equipo local y el gol no se hizo esperar en el arranque del segundo tiempo.
La remotada se hizo más difícil al promediar la segunda parte cuando Echenique expulsa a Bustos Montoya. El Tati, en un cruce con el 6 de Sarmiento, le tiró un golpe muy evidente que no ameritaba nada menos que una tarjeta roja, a pesar de que los dos venían forcejeando.
Por trabar fuerte una pelota, Krikorian también se iría expulsado cuando lo justo hubiera sido una amarilla como mucho. Con dos jugadores emnos a Temperley se le complicó más el encuentro, que de no ser por Crivelli ya iría perdiendo por más de un gol.
Los que quedaron en cancha hicieron un gran esfuerzo por emparejar las cosas, incluso Hure entró sobre el final y le dio un poco de aire al medio campo. Pero poco pudieron hacer frente a un equipo ordenado que se encargó exclusivamente de controlar la pelota y cerrar el encuentro renunciando al ataque.
Este partido le puso un freno al buen momento que estaba pasando el equipo del flaco Vivaldo, pero que no dejará de ser bueno si se obtienen resultados importantes frente próximos rivales como Tristán Suarez, Acassuso y Morón.
Así, Temperley sigue con 35 puntos, y deberá tratar de bajar a los equipos que se encuentran por debajo del único puntero para garantizarse un lugar en el reducido y esperar una muy poco probable caída del equipo de Mario Finarolli.
Mejor Jugador Celeste: Federico Crivelli
Arbitro: Fernando Echenique (Regular)
Campo de Juego: Regular
AQUÍ las fotos del encuentro

Se mantiene en la lucha
Por Rodrigo Grabiel
rgrabiel@gambeta.info
(05/02) Temperley superó esta noche
a Villa San Carlos por 3-1 en un encuentro que estaba obligado a ganar para no perder terreno en la lucha por el ascenso. Con un planteo táctico algo diferente pero con todas las ganas de los últimos dos partidos, los jugadores pudieron conseguir la victoria holgadamente. El Gasolero reaccionó a tiempo luego de un pobre primer tiempo y se llevó los tres puntos gracias a los goles de Bustos Montoya, Slezack en contra y Crivelli de penal.
Debido a la intensa lluvia que azotaba al Sur del Gran Buenos Aires, mucho se dudaba en la previa del encuentro si precisamente iba a haber o no fútbol en el Alfredo Beranger. Sin embargo el campo de juego se la banco de maravillas y no presentó problemas para soportar un partido de 90 minutos.
Con toda la ilusión de volver a conseguir los 3 puntos para escalar en la tabla de posiciones, Jorge Vivaldo trato que el funcionamiento del equipo no se alejase mucho de lo que había mostrado en los últimos partidos. Eso si, tuvo que hacer tres cambios obligados, de último momento Funes por Tessoro (engripado), Acosta por Krikorian y Carreira por Guiñazú, y por lo tanto volver al clásico 4-4-2.
El equipo finalmente fue el siguiente:
Acosta, Farina, Pages, Quiñónez;
Carreira, Funes, Jesús Díaz, Sergio López;
Luís López y Bustos Montoya
Durante el primer tiempo el rendimiento del equipo fue regular tirando a pobre. La actitud estaba pero las condiciones climáticas hacían bastante difícil la generación de jugadas de riesgo. Enfocándose en no perder el medio campo ni el control de la pelota, el Gasolero buscaba quebrar la defensa pero de manera demasiado anunciada. Es más, de contra y con pelotas cruzadas, era la visita quién complicaba más en ataque.
Para el segundo tiempo Temperley salió decidido a que no se le escape el partido. Con una defensa muy concentrada y un Jesús Díaz impasable, Villa San Carlos casi no pisó el área rival y el local paso a manejar el balón en la mitad de la cancha.
Adelante también cambiaron las cosas. Luís López comenzaba a pesar como en los últimos partidos y Bustos Montoya, que había hecho muy poco los primeros 45 minutos, pasó a ser el gestor de todos los ataques del Gasolero. El Tati era quien marcaba la diferencia arriba. Todas las pelotas pasaban por él, ya sea para aguantarla o para poner pases en el momento justo.
Las triangulaciones en el ataque eran el arma fundamental de Temperley frente a una defensa muy lenta de los de Berisso, y así fue como llegó el primer gol del encuentro. Bustos Montoya recuperó la pelota en mitad de cancha salió disparado para el arco rival, primero tocó con Luís López, después fue a buscar la devolución y le pegó de tres dedos abajo al palo más lejano del arquero Victor Volpe. Un Golazo.
Ya estaba cocinado el partido. El Celeste, que venía jugando mejor, había conseguido quebrar el marcador y nada hacía parecer que el débil San Carlos pudiera torcer la historia. Mucho más si 5 minutos después ser iría expulsado Kondratiuk luego de una patada a Luís López.
Pero el fútbol te da sorpresas y en un corner la visita empató. El 8 Saratti fue quien entró solo por el segundo palo y convirtió el gol.
Todo volvía a empezar. Otra vez el Gasolero estaba obligado a marcar un gol luchando contra la ansiedad que genera tener el control total del partido.
Podemos decir que Temperley entro en un estado de nerviosismo ante esta situación. Las buenas combinaciones entre los jugadores comenzaron a desaparecer y los ataques se desdibujaban en constantes centros a las manos de Volpe o a la cabeza de los defensores rivales.
Pero en eso llegó el deseado gol. Luego de un corner, Volpe contuvo con lo justo un remate de Funes, el que no pudo contener fue el de su compañero Slezack, que intentando despejar el rebote, se patinó y metió la pelota en su propio arco.
A partir de ese momento la Villa puso todas sus esperanzas en el Nº9 Campusano, quien se puso el equipo al hombro y casi aprovecha más de un error de la defensa del Gasolero.
Pero para el final quedaría la frutillita del postre. Luís López se mandó otra apilada de defensores y luego consiguió que el arquero Volpe le cometiera falta dentro del área.
Federico Crivelli fue el encargado de convertir la pena máxima en gol. De nuevo arriesgando demasiado, por un penal que poco valor tenía. Eso si, lo pateó excelente.El encuentro terminó justo después del gol. Fue 3 -1 y victoria para el Gasolero.
Ahora ya podemos decir que el equipo esta en racha, ya que consiguió su tercer victoria consecutiva. Esperemos que la misma no se corte el martes cuando enfrente a Sarmiento en Junin. Un partido a tener muy en cuenta para saber en donde estamos parados y a que podemos aspirar con este equipo.
Mejor Jugador Celeste: Jesús Díaz
Arbitro: Eduardo Gutierrez (Mal)
Campo de Juego: Malo (Diluvió)

AQUÍ las fotos del encuentro.

